Homenajes
Programa de Concierto
Krzysztof Penderecki
Cuarteto con Clarinete**
I. Notturno. Adagio
II. Scherzo. Vivacissimo
III. Serenade. Tempo di Valse
IV. Abschied. Larghetto
Bernhard Henrik Crusell
Cuarteto con Clarinete N°2 en Do Menor, Opus 4
I. Allegro molto agitato
II. Meuetto
III. Pastorale. Un poco allegro
IV. Rondo. Allegro
Pausa
Franz Schubert
Quinteto de Cuerdas en Do Mayor, D. 956
I. Allegro ma non troppo
II. Adagio
III. Scherzo (Presto)-Trio (Andante sostenuto)
IV. Allegretto
**Estrenos en Chile
Sobre el Programa
Homenajes
La música siempre ha mirado hacia el pasado, dialogando con las obras y los creadores que la precedieron. En este programa, el concepto de homenaje se despliega en diferentes niveles: desde la influencia directa de compositores sobre sus sucesores hasta la sutil resonancia de un lenguaje común. Cada obra aquí presentada es, de algún modo, un tributo, ya sea consciente o implícito, a una tradición camerística en constante evolución.
El programa inicia con el Cuarteto para clarinete y cuerdas de Krzysztof Penderecki, una obra que, según se dice, fue inspirada por el Quinteto de cuerdas en Do mayor de Schubert. Si bien no está documentado de manera definitiva, el espíritu de Schubert parece filtrarse en esta partitura, en su tratamiento del clarinete como voz solista y en su atmósfera introspectiva. Penderecki, con su característico lenguaje expresivo, transforma el cuarteto en un espacio de tensión y lirismo, explorando timbres oscuros y estructuras que evocan la tradición mientras la reinventan.
Le sigue el Cuarteto para clarinete y cuerdas n.º 2 en Do menor de Bernhard Crusell. Aunque esta obra no tiene una conexión directa con el concepto de homenaje, Crusell, clarinetista virtuoso y compositor finlandés-sueco del siglo XIX, escribió extensamente para su instrumento, contribuyendo a la consolidación de su repertorio. Su segundo cuarteto destaca por su expresividad romántica y su fluidez melódica, integrando el clarinete con las cuerdas en un diálogo equilibrado y elegante. En el contexto del programa, puede entenderse como un homenaje a la escritura idiomática para clarinete, explorando su capacidad tanto cantábile como ágil.
El programa culmina con el Quinteto de cuerdas en Do mayor, D. 956 de Franz Schubert, una de las obras cumbre del repertorio camerístico. Escrito en los últimos meses de su vida, este quinteto es un homenaje personal del compositor a dos de sus grandes predecesores: Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven, quienes también experimentaron con este tipo de ensamble. La elección de la tonalidad de Do mayor es en sí misma un guiño a sus modelos, pero Schubert lleva la forma a nuevas alturas, ampliando su expresión emocional con una riqueza armónica y tímbrica inigualable. Su uso del segundo violonchelo —en lugar de una segunda viola, como en los quintetos de Mozart— crea una profundidad sonora única, que se despliega en movimientos de asombrosa belleza y dramatismo.
A través de estas obras, Homenajes traza un mapa de influencias y conexiones, recordándonos que la música es un arte construido sobre la memoria, donde cada nueva creación lleva consigo ecos del pasado, reinventándolo para el futuro.