Crescendo
Programa de Concierto
Ludwig van Beethoven
Trío de Cuerdas en Sol Mayor Opus 9 No.1
I. Adagio - Allegro con brio
II. Adagio ma no tanto e cantabile
III. Scherzo. Allegro
IV. Presto
Igor Stravinsky
Tres Piezas para Cuarteto de Cuerdas **
Erwin Schulhoff
Cinco Piezas para Cuarteto de Cuerdas **
I. Alla Valse Viennese. Allegro
II. Alla Serenata. Allegretto con moto
III. Alla Czeca. Molto allegro
IV. Alla Tango milonga. Andante
V. Alla Tarantella. Prestissimo con fuoco
Pausa
Kelly-Marie Murphy
Dark Energy para Cuarteto de Cuerdas **
Ralph Vaughan Williams
Quinteto Fantasía con dos Violas
I. Prelude. Lento ma non troppo
II. Scherzo. Prestissimo
III. Alla Sarabanda: Lento
IV. Burlesca : Allegro moderato
**Estrenos en Chile
Sobre el programa
"Crescendo"
La música de cámara es, ante todo, un diálogo. En este programa, el concepto de Crescendo no solo se manifiesta en la dinámica musical, sino también en la expansión del ensamble sobre el escenario. A lo largo del concierto, los intérpretes se multiplican, las texturas se densifican y la energía crece, revelando el poder expresivo de la interacción entre los músicos.
El punto de partida es el Trío de cuerdas n.º 1 en sol mayor, Op. 9 de Ludwig van Beethoven, una obra donde el joven compositor ya muestra su capacidad para transformar la tradición. Con un equilibrio perfecto entre lirismo y vigor, el trío despliega contrastes expresivos en sus cuatro movimientos, con momentos de delicada elegancia y episodios de gran intensidad. Este es el primer paso de nuestro crescendo, con tres músicos explorando al máximo las posibilidades de sus instrumentos.
El siguiente nivel introduce un cuarto intérprete con dos obras contrastantes pero complementarias: Tres piezas para cuarteto de cuerdas de Igor Stravinsky y Cinco piezas para cuarteto de cuerdas de Erwin Schulhoff. Stravinsky, con su característico lenguaje rítmico y fragmentado, condensa en estas miniaturas un universo sonoro de precisión y energía, con ecos del neoclasicismo y de la música popular rusa. Schulhoff, por su parte, en sus Cinco piezas, juega con formas de danza en una sucesión de movimientos de carácter sarcástico, lúdico y hasta grotesco, reflejando su espíritu irreverente y su fascinación por la modernidad. Juntas, estas obras expanden el lenguaje camerístico, añadiendo capas de color y textura al desarrollo del programa.
Después de la pausa, la intensidad sigue en aumento con Dark Energy, de Kelly-Marie Murphy, una obra para cuarteto de cuerdas que explora el concepto de energía en constante expansión. Inspirada en la teoría de la energía oscura en el universo, la pieza se caracteriza por su impulso rítmico, contrastes extremos y una sensación de movimiento imparable. Murphy utiliza las cuerdas con un virtuosismo feroz, creando una música que parece crecer y extenderse en múltiples direcciones.
El programa culmina con la máxima expansión instrumental de la noche: el Quinteto de cuerdas en do menor de Ralph Vaughan Williams, una obra que incorpora una segunda viola, profundizando la riqueza armónica y la calidez tímbrica del ensamble. Vaughan Williams, con su inconfundible lenguaje lírico y su inspiración en la tradición inglesa, nos transporta a un mundo sonoro de profundidad y nostalgia. Aquí, el crescendo no es solo numérico, sino también emocional, cerrando el programa con una obra de gran expresividad y lirismo expansivo.
Desde la intimidad de un trío hasta la plenitud de un quinteto, Crescendo es un viaje a través de la interacción musical en constante evolución, un testimonio del poder del ensamble para transformarse, crecer y resonar en el espacio.